A T H I N A
Atenas es una luminosa ciudad impregnada del espíritu mediterráneo y no por casualidad el Congreso de Arquitectos Modernos escogió la capital griega en 1933 para reunirse y definir un concepto de ciudad que ha pasado a la historia con el nombre de "Carta de Atenas". Según este documento, básico dentro del urbanismo moderno, una ciudad ha de permitir las funciones siguientes: vivir, trabajar, cuidar el cuerpo y el alma y circular. En Atenas circular no es lo más fácil, pero sin duda se estimulan todas las demás funciones definidas por los arquitectos. Es una ciudad para vivir sin prisa y con la seguridad, la relatividad y la sabiduría que dan el clima, la historia y los viejos dioses del mar común.
La ciudad-blanca a pesar de los humos de la polución se extiende sobre cerca de 430 Km2, secos y duros y concentra una población de 4.000.000 de habitantes, la mayoría de los cuales vive en los barrios populares extendidos por las colinas.
Como si nada, Atenas tiene más de 7.000 años de historia sobre sus espaldas. En el año 76 antes de Jesucristo, por ejemplo, organizaba los primeros juegos olímpicos conocidos de la historia. Diversos factores han forjado la ciudad actual, uno de ellos la importante influencia de los turcos durante más de tres siglos de dominación, pero también la inestabilidad de los Balcanes, puesta de manifiesto durante la primera y la segunda guerras mundiales, y la guerra civil.
Cuando en 1834 es declarada capital de Grecia, después de que el país se librase del dominio turco, Atenas contaba apenas con 6.000 habitantes. Desde 1921 hasta ahora ha recibido más de un millón y medio de griegos procedentes de Asia Menor y concentra actualmente alrededor de 4.000.000 de habitantes, el 40 % de la población de Grecia. La de Atenas se ha triplicado desde el final de la segunda guerra mundial que trastornó profundamente a la sociedad griega.
La buena competencia del Pireo
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Atenas se complementa con el puerto del Pireo, una vecindad, construida a base de una fuerte competencia y de la necesidad de entenderse y complementarse. E1 Pireo moderno, con 500.000 habitantes en la ciudad y su área, creció a la sombra de Atenas y ahora proporciona a la capital muchos millones de visitantes. Pasan cada año por el puerto del Pireo 11.000.000 de pasajeros, la mitad de los cuales son turistas que realizan cruceros por Grecia o por diferentes puertos del Mediterráneo, mientras que el resto son habitantes de las Islas o turistas más modestos que se desplazan a la Grecia peninsular. No hay ni que decir la importancia que el turismo tiene para la economía griega y la que de manera directa y específica tiene para la industria del taxi.
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| Pero si el puerto del Pireo es importante, también es cierto que
no todos los turistas llegan por mar: el aeropuerto de Hellenikon atrae
vuelos procedentes de todo el mundo y es una de las áreas de actuación
preferidas de los taxistas atenienses. E1 acceso de los taxistas al aeropuerto
es libre y no hay especiales normas ni restricciones en cuanto al número
de taxis que pueden prestar servicio en un momento determinado. |
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Como es evidente, sí nos fiamos de las cifras, la mayoría de los ciudadanos -y se supone que también los taxistas- proceden del mundo rural. Ello proporciona un aire peculiar a la ciudad, pero también a las pautas de comportamiento en el mundo del taxi.
Por ejemplo, es corriente encontrar taxistas con la imagen venerada de la Virgen de Tinos, el rosario árabe heredado de los turcos y hemos encontrado algunos también que, de acuerdo con una tradición rural secular, han dejado crecer la uña del dedo meñique para demostrar que no trabajan en el campo. Los taxistas de Atenas conocen muy bien su ciudad y chapurrean el idioma inglés, lo justo para orientar a los turistas. A pesor de la indiscutible vocación turística de la ciudad, las autoridades no organizan cursos de formación o reciclaje para taxistas. Cualquier carencia se suple, eso sí, con simpatía y coraje. “¿Quiere usted que le lleve al mejor local de! barrio de la Plaka? Déjeme a mí y olvídese de los bares para turistas. ¿Quiere comer la mejor dalmathakia de Atenas?", pregunta con una sonrisa un taxista en la puerta del hotel.
El turismo, fundamental
El turismo, efectivamente, proporciona muchos ingresos a los taxistas de Atenas. Al ya mencionado movimiento de cruceros y al aeropuerto hay que añadir e! tráfico permanente de visitantes, las excursiones concertadas a lugares como Egina, Sunion, Kaisariani, Olympia, incluso a Corinto y su impresionante canal, los desplazamientos a los pequeños puertos de Pashalimani o Mikrolimano... y ello a pesar de que actualmente los taxistas han de contar con una fuerte competencia de las empresas de limusinas que funcionan las veinticuatro horas del día con vehículos dotados de un aire acondicionado que el turista agradece profundamente.
E1 turista, accidental o vocacional, tiene en Atenas muchas oportunidades: puede efectuar inmersión histórica en la Acrópolis, fijar en su retina el colorido del relevo de la guardia de la plaza Syntagma, admirar la vista desde la capilla de San Jorge de Likavitos, perderse por las salas del museo Bizantino o del Museo Arqueológico Nacional, el famoso Louvre de Atenas, husmear por los mercados de la calle Athinas o de Kolonaki, admirar las iglesias ortodoxas, embobarse en el gran centro de reunión que es la plaza Omonia y, naturalmente, efectuar la obligada visita al barrio de la Plaka, la ciudad antigua de Atenas, llena de tabernas, de vino, retsina, de música de guitarras y de bouzokis, de vendedores de esponjas y de toda clase de objetos: alfombras, joyas, iconos, reproducciones de obras clásicas que la picaresca pretende convertir en auténticas a pesar de las estrictas prohibiciones.
De noche, la Plaka se llena de sirtaki para turistas, pero es un lugar simpático y vivo, donde la circulación de taxis es importante. Hasta la madrugada circulan la mitad de los taxis de Atenas y a partir de la una y hasta las cinco, cuando la ciudad se levanta ya otra vez, el servicio, por aquello de la oferta y la demanda (ya que legalmente no hay tumos de descanso prefijados), decae hasta un 20 % de la flota.
Tráfico y contaminación
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Atenas
tiene un tráfico muy intenso –humano y automovilístico- y una fuerte
contaminación que procede de los coches, del puerto, de las industrias
que comparte con el Pireo y con Eleffsis (astilleros,
refinerías, cementos, acero, destilerías y alimentación, industrias químicas
y textiles, entre otras) y que daña de manera irreversible los viejos monumentos
y ha obligado a la movilización de organismos culturales internacionales
como la Unesco. No es de extrañar, por tanto, que los taxis pasen, cada
seis meses, una revisión para controlar los niveles de emisión de gases,
además de la reglamentaría inspección anual. Con el Pireo, Atenas reúne
las dos terceras partes de las actividades industriales del país y concentra
la exportación de productos agrícolas como aceite, vino y tomates y
toda clase de manufacturas. |
El transporte público no contribuye decisivamente a paliar los efectos de la circulación. Atenas cuenta con unos más que llenos autobús y trolebús y una sola línea de ferrocarril metropolitano, de 25 km, entre Kifissa y el Pireo. Al igual que en Roma, las riquezas y los vestigios arqueológicos del subsuelo imposibilitan la construcción de una auténtica red de metro.
La mitad de los taxis griegos
Prestan servicio en Atenas 14.700 taxis, la mitad de todos los que circulan en Grecia, calculados en unos 30.000. Las 14 centrales de radio teléfono agrupan a unos 3.500 vehículos. A esta realidad deben añadirse las grandes flotas, formadas por doscientos o trescientos automóviles Mercedes negros, en el sector del taxi de lujo, y que constituyen una fuerte competencia para el taxista tradicional.
Se mantiene aún viva la costumbre, perfectamente legal, de que los taxistas, a lo largo de un trayecto, recojan a diferentes pasajeros que pagan una determinada cantidad, establecida un poco a ojo, proporcional a la distancia recorrida. Este sistema aprovecha al máximo la capacidad de los vehículos y permite afirmar que los taxis de Atenas transportan diariamente 1.000.000 de pasajeros, lo cual, de todos modos, no deja de ser una impresión general. Según nuestras informaciones no se ha realizado un estudio estadístico serio y tampoco se ha profundizado sobre la opinión que los ciudadanos tienen acerca del servicio o de las tarifas. Se dice tranquilamente que hay más demanda que oferta de taxis y que por ello deben compartirse los viajes, cuando todo parece indicar que se debe a Importantes déficits en los transportes públicos de la capital de Grecia.
Las tarifas son fijadas por el Ministerio de Transportes de acuerdo con el de Economía, si bien se procura siempre el pacto más o menos explícito con los poderosos sindicatos del taxi. Los diferentes sindicatos locales se engloban dentro de la Federación Griega del Taxi, integrada a la vez en la Confederación de Transportes. Se calcula que están sindicados en Atenas unos 25.000 taxistas, la mayor parte de ellos autopatronos y asalariados. Existen pocos propietarios con más de una licencia, un deseado bien por el que se pagan cantidades muy elevadas. Tras una discusión sin prisa, eso sí, en el kafenia. Porque la prisa es un defecto de los pobres mortales...