L O N D O N

Que se sepa al menos de manera documental, Londres es la primera ciudad que contó con una organización de coches de alquiler: the Fellowship of Master Hackney Coachmen. Esta cofradía de cocheros aparece referenciada el año 1654.

Es cierto que los taxis de hoy no tienen nada que ver con aquella venerable institución, pero tal vez indica que Londres ha sido siempre una gran ciudad y las grandes ciudades han tenido que organizar el transporte de las mercancías y de las personas que debían producirlas. Cuenta asimismo con metro desde 1.863.

Hoy, Londres, a 65 km del estuario de! río Támesis, que marca profundamente la vida de la ciudad, tiene 7.000.000 de habitantes repartidos sobre una amplia superficie de 1.579 km2, cifra ésta que da idea de una cierta imprecisión de los límites urbanos. El gran y definitivo crecimiento de Londres se produjo entre 1900 y 1.950, cuando la ciudad pasó de dos a cinco millones de habitantes. Después de la guerra vivió una gran renovación, ya que 80.000 edificios habían resultado dañados o destruidos como consecuencia de los bombardeos alemanes.

Buena parte de lo potencia de Londres proviene, no hay duda, de los tiempos en que era centro de un imperio mucho más importante que sus aspectos externos, hechos a base de parada militar y banda de música. Londres es aún hoy la capital de una comunidad de naciones de habla inglesa, la Commonwealth, y un mosaico de razas y de situaciones sociales, donde todo no se explica por el color de la piel o por un turbante y con Intereses económicos muy potentes, Londres es una ciudad muy heterogénea y poco amiga de las simplificaciones.

Dinero, política, taxis

La geografía urbana, la organización de la ciudad, es reflejo de la diversidad social y cultural: hasta un total de diecinueve barrios pueden contarse en el denominado inner London o corazón de la ciudad, pero dos de ellos lo marcan más profundamente que los demás. La City. capital histórica y centro financiero, y Westminster -que reúne realeza, gobierno y parlamento- concentran los poderes de la dudad: el poder del dinero y el poder de la política.

Dinero y política mueven, efectivamente, la intensa actividad de Londres, ciudad en la que trabajan alrededor de 17,600 taxis y 20 centrales de radio-teléfono. Un 70 % de los taxistas son auto-patronos, mientras que el resto de licencias se hallan en manos de propietarios de flotas que, a su vez, las alquilan al conductor que las explota diariamente.

Ciudad de muchos intereses

¿Cual es el carácter principal de Londres, por qué aspecto debemos inclinarnos? Es capital del Reino Unido de Gran Bretaña, de ía Commonwealth., sede de las instituciones de gobierno, centro económico mundial y potencia turística.

Londres juega un papel muy específico en el escenario económico internacional: tiene la mayor bolsa financiera europea, los mercados mundiales de metales y de materias primas, concentra la banca y los seguros, es encrucijada de carreteras, de comunicaciones ferroviarias y de líneas de navegación y, sin duda, una sólida base entre Europa y la poderosa América del Norte. El Gran Londres concentra el 20 % de toda la mano de obra industrial de Inglaterra y Gales en ramas como confección, electricidad, alimentación, madera, papel, artes gráficas, química, metalúrgica, etc.

Pero a pesar de la realidad industrial, la terciarización de Londres es imparable y así, desde hace 25 años, vive un gran boom inmobiliario traducido especialmente en la construcción de oficinas, locales comerciales y espacios de ocio en operaciones de gran alcance, como por ejemplo en los viejos Docklands o almacenes del puerto o en London Arena, Hays o Wapping’s Tohbaco. El de Londres había sido el puerto más grande de! mundo, con 1.200.000 trabajadores, pero a partir de los años sesenta inició su declive y hasta ahora se han realizado importantes inversiones para generar nuevas actividades. Unas 600 empresas se han instalado ya en Canary Wharf, que puede convertirse en el nuevo centro financiero. La ciudad tiene en curso otros proyectos, no siempre del gusto de todos, como los de Charing Cross y King's Cross, la remodelación de la City, etc.

Todos los visitantes

Añadamos otro elemento decisivo: Londres recibe cada año 24.000.000 de visitantes, muchos de los cuales compaginan los negocios con las escapadas a los museos, a un concierto, a un espectáculo o simplemente con e! paseo por un parque o la copa en un pub. Está claro, sin embargo, que bajo la denominación de turistas se esconden situaciones muy diversas: desde los estudiantes de idiomas hasta las muchachas que trabajan "au pair" en una familia, como lo prueba el hecho que más de la cuarta parte de los visitantes de Londres se alojan en casas particulares,

El abanico de posibilidades turísticas es prácticamente infinito: desde el Museo Británico hasta la Tate Gailery, pasando, por ejemplo, por la National Gallery, Trafalgar Square, la oferta comercial de Oxford Street, el Soho, el Covent Garden, la visita al Parlamento o los paseos por el rio o el encanto de alguno de los 7.000 pubs que adornan el paisaje de la ciudad. "Algunos turistas -explica un taxista de mediana edad- quieren ver un Londres que ya es historia como Carnaby street o el mercado de Portobello road, que ofrece antigüedades, eso sí, a precios auténticamente prohibitivos". Su "very expensive" es rotundo.

Sea cual sea el carácter del visitante, los taxistas de Londres tienen gran cantidad de información y un sentido del rigor y del orgullo profesional que tal vez guarda relación con aquella tradición secular a que nos referíamos en el encabezamiento de este capítulo.

A pesar de la falta de datos concretos, la Policía Metropolitana, de la cual depende el servicio del taxi, calcula que el turismo, las ferias, los transportes especiales (disminuidos, enfermos, etc.) ocupan un 20 % de los taxis de Londres, mientras que el resto sigue trabajando en la actividad cotidiana de la dudad, La de los londinenses que tienen prisa, reservan siempre y en todas partes y les gusta pedir el taxi por teléfono y no salir a la aventura. Es poco probable que estén pendientes del cambio de guardia en Buckingham Palace y saben perfectamente que el Big Ben, la Torre de Londres, el 10 de Downing Street, residencia del primer ministro, forman parte del paisaje de su ciudad, Sólo ocasionalmente van al zoo y a Hyde Park y naturalmente procuran evitar las aglomeraciones en los museos.

Noches frías, lluviosas y llenas de oportunidades

El clima favorece el uso de los taxis. Ha desaparecido prácticamente el smag (la malévola conjunción de niebla con humo de las calefacciones a carbón), pero permanecen la lluvia persistente y los días fríos de otoño e invierno. En estas condiciones, un taxi a la salida de los almacenes, de un pub, de un espectáculo o de un club es un lujo que, a pesar de las críticas a las tarifas, muchos londinenses se regalan gustosamente.

Londres es, con Nueva York, una de las grandes capitales de! espectáculo. Tiene más de 50 salas de teatro y auditorios, casi todos en el West End, además de ópera, clubs, discotecas, locales de jazz... Cuenta con cinco grandes orquestas filarmónicas y entre las más modestas, pero llenas también de ilusión, figura la Taxi Drivers Symphony Orchestra, En este sentido, Londres presenta ciertas similitudes con Barcelona que, como es sabido, tiene una banda de música formada por taxistas dentro de "Ciutat Groga". Los taxistas londinenses, independientemente de su militancia sindical, disponen de una entidad social y recreativa, la London Taxi Drivers Association, de un gimnasio y, siguiendo la tradición benéfica británica, mantienen un fondo destinado a los niños pobres,

El metro, básico

El metro es básico dentro del sistema de transportes de la ciudad, ya que viajan diariamente en él 2.500.000 personas. Existen, diez líneas y 273 estaciones (una de ellas, la de Nothem, con e! túnel más largo del mundo, de 27 km) y un buen sistema de conexiones entre las diferentes líneas y los muy utilizados trenes de cercanías, ya que obviamente la mayoría de los que entendemos por londinenses, residen bastante lejos del centro histórico y monumental Un dicho afirma que un londinense cree que un punto fuera del alcance del metro es el fin del mundo.

El metro ligero (Docklands Light Railway), creado para favorecer el desarrollo de las zonas de servicios impulsadas en los viejos muelles, funciona sólo los días laborables, pero ya se ha mostrado insuficiente ante el número de pasajeros que debe transportar.

E1 metro llega asimismo a los aeropuertos de Gafwick y Heatrow, pero el taxi es, en muchos casos, una forma habitual de transporte hacia el centro o viceversa. El London City Airport se halla dentro de lo zona portuaria, a poco más de 9 km del centro. Londres, hay que recordarlo, es muy importante en el tráfico aéreo internacional, punto de partida o de enlace de vuelos transoceánicos.

Metro querido, taxi caro

Los londinenses prefieren decididamente metro y tren al autobús, por muy típico que pueda resultar visto con otros ojos, y a pesar de que ¡o toman diariamente 3,000.000 de personas. Sobre los taxis, en concreto, piensan que las tarifas son excesivamente caras, aunque tal vez resulte difícil hallar algún habitante de una dudad que no io crea. No obstante, como ya hemos señalado, ¡as impresiones sobre el taxi de Londres son vagas, ya que se disponen de pocos datos que las avalen. No se conoce, por ejemplo, el número de pasajeros transportados anualmente, ni el de taxis equipados con radio-teléfono. En general se produce muy poca Intervención de las autoridades en el sector -la estrictamente necesaria, señalan— y ello se traduce en carencias a nivel estadístico. Tampoco se sabe cuántos taxis trabajan habltualmente de noche y no existen restricciones legales respecto a tumos o número de horas trabajadas, cuestión ésta, sin duda, que entra de lleno en el terreno de la actividad sindical, ai menos en lo relacionado con la jornada de los asalariados o dependientes.

Las tarifas del taxi son fijadas por el Departamento de Transportes del Gobierno y se revisan anualmente en función del incremento del índice de precios. Las licencias y el carnet de taxista los concede la mencionada Policía Metropolitana. Algunas escuelas privadas tienen autorización para impartir las clases que permiten superar el examen de acceso a la condición de taxista.

Los viejos Austin

Londres tiene, qué duda cabe, unos referentes tópicos (usados por la propia ciudad como reclamo turístico), como las cabinas telefónicas, los autobuses de dos pisos, los bobbys desarmados y los taxis que están, cambiando aunque lo hagan lentamente. Fijémonos en aquel característico taxi de Londres "de toda la vida", el Austin: ahora es Carbodies quien fabrica el FX4 basado en el original Austin cab y Honda produce los modernos Fx4. Muchos taxis de Londres han perdido los colores tradicionales -especialmente el muy elegante negro- para dar paso a multicolores patrocinios publicitarios. Tampoco en eso se observa, por parte de las autoridades, intención unificadora, o reunificadora, alguna.

Lo que no ha cambiado, aún, es el peculiar modo de tomar un taxi: en primer lugar hay que indicar el destino y a continuación ya se puede subir. Es como si el conductor, ceremonioso y educado pero distante, nos aceptase y nos invitase a tomar el té en su casa.