M A D R I D
Aquel pequeño pueblo agrícola de las crónicas, Madrid, tiene hoy una superficie de 605 km2. y una población de poco más de 3.000.000 de habitantes, muy parecida en número a la del Área Metropolitana de Barcelona. La capital reúne el sesenta por ciento de los habitantes de la Comunidad Autónoma de Madrid, que tiene 5.000.000 y se extiende sobre 8.000 km2. divididos en 178 municipios. Estrechamente vinculadas con la ciudad de Madrid se encuentran algunas ciudades-dormitorio como Parla, Fuenlabrada, Móstoles o Getafe, ocupadas por trabajadores de Madrid y de las zonas industriales periféricas (procedentes en buena parte de las oleadas migratorias de los años cincuenta y sesenta) y, al otro lado de la balanza social Pozuelo, Aravaca, Majadahonda o Las Rozas, residencia de numerosos directivos y ejecutivos de las empresas y organismos de Madrid.
Además de la dudad considerada en el sentido estricto, los taxis de Madrid sirven también la zona metropolitana que engloba los municipios de Pozuelo de Alarcón, Alcorcón, Móstoles, Leganés, Getafe, Coslada, San Fernando de Henares y en la cua! se aplica una tarifa diferente de la urbana En tota! esta área tiene 900 km2. de extensión y una población superior a 3.800.000 personas. Prestan servido 15.000 taxis, que transportan cada año 126.000.000 de pasajeros. Un poco menos de la cuarta parte de los taxis madrileños -3.800 para ser más exactos-trabajan equipados con radio-teléfono y vinculados a una de las cuatro centrales existentes. Un total de 11.160 taxistas son autónomos, trabajadores por cuenta propia, a los cuales cabe sumar también 8.500 dependientes y 4.340 taxistas que trabajan para cooperativas y empresas. Esta salarízación explica la implantación de los sindicatos USO, CCOO, y UGT en e! sector. Las principales organizaciones de los autónomos y propietarios son la Asociación Gremial Autotaxi y la Federación Profesional de! Taxi.
Un crecimiento moderno y centralizado
A pesar de las documentadas referencias históricas sobre Madrid, su crecimiento se produce básicamente en el siglo XIX. En 1848 es ya un centro básico de las comunicaciones por medio de diligencias y en 1.856 el tren le enlaza con Alcalá de Henares como un primer paso hada una concepción centralizada del sistema ferroviario, Madrid es el centro de un sistema radial de comunicaciones: todas tos carreteras de España tienen como punto de referencia el famoso "kilómetro cero" de la Puerta del Sol, durante muchos años el verdadero centro de Madrid, pero también los sistemas ferroviario y aeroportuario son muy centralizados.
| Madrid, que cuenta con cinco estaciones y apeaderos, es el centro ferroviario más importante de España, carácter que se ha acentuado desde abril de 1992 con la inauguración de la primera línea de alta velocidad española o AVE, que la une con Sevilla y que ha de enlazar en el futuro con las líneas europeas a través de Barcelona. En un plano más doméstico, tiene especial relevancia el servicio de cercanías de Renfe para la zona industrial de Madrid y Guadalajara. Llegan también a Madrid líneas regulares de autobuses, procedentes de todas las regiones españolas y que se centralizan en cuatro estaciones. Tanto en el caso del tren como del transporte por carretera, el servicio del taxi es un complemento muy utilizado por los viajeros. En la mayoría de las grandes ciudades los recién llegados temen enfrentarse directamente con las complejidades de un transporte público que desconocen. | ![]() |
Pero la mayoría de visitantes que recibe Madrid llegan a través del Aeropuerto de Barajas, situado a unos 16 km del centro de la ciudad, importante centro de comunicaciones aéreas internacionales, especialmente con América Latina. En la terminal nacional prestan servicio permanente una media de 400 taxis, mientras que en internacional lo hacen unos 250.
El papel de Madrid
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Madrid cumple una importante fundón financiera como primera plaza bancaria de España, como nos advierte una simple percepción visual en lugares altamente especializados como e! triángulo Sol-Alca!á-Gran Vía. Pero quizás es aún más importante su papel político y administrativo; capital de España, residencia real, sede del gobierno y del parlamento y centro de la compleja maquinaría estatal. Los madrileños afirman que la trayectoria industrial de la ciudad se remonta a los tiempos de Felipe V y Carlos III y que ya en 1813 se había decretado la libertad de establecer fábricas sin permiso ni licencia, mientras que otras voces de fuera de Madrid consideran que el papel productivo de la ciudad fue intencionadamente sobredimensionado una vez acabada la guerra civil. Pero la realidad es la que es y hoy Madrid cuenta con más de 107.000 empresas, de las cuales cerca de 70.000 corresponden al ámbito de la hostelería, los servicios y el mantenimiento. La torre Picasso o el complejo Azca son bien emblemáticos del carácter terciario que progresivamente ha ido adquiriendo Madrid. |
De acuerdo con ésta función comercial y de servicios Madrid ha desarrollado en los últimos años una intensa actividad ferial en competencia con otras ciudades españolas como Barcelona, Valencia o Bilbao y tiene actualmente más de cuarenta salones o ferias cada año. La lejanía de las nuevas instalaciones de Ifema o Institución Ferial Madrileña del centro de la ciudad hace que el taxi sea uno de los medios más idóneos para el desplazamiento de visitantes y exhibidores.
Naturalmente la demanda de transportes no se circunscribe al taxi, Madrid dispone de una importante red de metro y de autobús: diez líneas de metro y unas 150 líneas de autobús comunican las diferentes zonas de la ciudad entre sí y el centro con los barrios periféricos. Hay unos autobuses especiales, "el circular", sin principio ni final, que enlaza prácticamente todo Madrid y el de la ciudad universitaria adaptado a los horarios de las clases. Con su peculiar sentido del humor, los madrileños han bautizado como "buhos" a los autobuses nocturnos que enlazan Cibeles o Sol con los barrios periféricos.
Las organizaciones de consumidores se quejan de que las tarifas del taxi de Madrid son caras y así lo hacen constar en la Comisión de Precios de la Comunidad Autónoma de Madrid, que es la que aprueba definitivamente las subidas una vez han sido inicialmente acordadas por el Ayuntamiento de la ciudad, del cual depende el servido del taxi y que administra a través de la División de Autotaxis del Area de Transportes y Circulación.
Los taxistas
Los más de 23.000 taxistas de Madrid integran un interesante mosaico que refleja la composición humana de la ciudad, formada a partir de la confluencia de personas procedentes de los más diversos lugares de España. Es cierto, sin embargo, que pueden encontrarse aún algunos ejemplares de los que podríamos calificar como "taxistas castizos", característicos por su vivacidad e ingenio, muestra viviente de los pocos madrileños de pura cepa que quedan. Estamos convencidos, no obstante, que el espíritu de las ciudades -y Madrid es un caso palpable- es a menudo más fuerte que la suma de procedencias.
| Evidentemente, una de las quejas más reiteradas por los taxistas madrileños es la caótica situación del tráfico que se pone de manifiesto con la ocupación progresiva de las calles por los automóviles aparcados en varias filas paralelas. A la complicación que parece inherente a una gran ciudad, Madrid paga a menudo la cuota añadida de ser la capital de! estado y del prestigio y protagonismo que España ha ido adquiriendo en los últimos años. Se suceden las visitas de los jefes de estado o de gobierno extranjeros, se celebran reuniones de la OTAN, de la Comunidad Europea, de la conferencia de paz entres árabes e israelíes, de la conferencia de seguridad, de los mandatarios iberoamericanos, de! Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial. Claro está que todas estas reuniones constituyen una ocasión de negocio para el taxi, "Nos quejamos mucho -apunta un taxista habitual de Barajas-, pero la verdad es que da vida al taxi. Siempre hay periodistas, empresarios, personal de las comitivas, gente que quiere hacer una escapada y para eso estamos los taxistas". | ![]() |
Como pez en el agua
El taxista madrileño, en general, se mueve muy bien en el medio, ya que no se trata solamente del tráfico o de conocer calles. Es, también, la habilidad de moverse cómodamente por la selva de los recados, de las gestiones administrativas, de las prisas antes de que cierren... Es el arte de conseguir que no le obliguen a sacar el coche de los lugares reservados, de ser amigo de los guardias, de los vigilantes, de los escoltas, de los porteros de los grandes hoteles, además, claro está, de conocer perfectamente dónde se hallan ministerios, bancos, institutos y oficinas comerciales y los organismos más complejos de la administración. Porque, a pesar del estado de las autonomías, un montón de gestiones deben realizarse aún en Madrid. Para estas cosas el taxi es un buen aliado y así lo han entendido numerosos profesionales que han encontrado una fuente de ingresos suplementarios instalando teléfonos portátiles en sus vehículos desde los cuales pueden efectuar llamadas los atareados viajeros.
Pero Madrid es más que una ciudad de ajetreados transeúntes, Además de turistas entendidos en el amplio sentido, confluyen empresarios, políticos, estudiantes, actores, periodistas, gente diversa llegada de "provincias" -por decirlo en e! vocabulario en uso- que quiere triunfar y que busca un trampolín central. La ciudad dispone 3.000 establecimientos turísticos, de los cuales 143 son hoteles con un total de 84.000 plazas.
E! servicio del taxi de! Ayuntamiento de Madrid no dispone, por ahora, de cifras relativas a la importancia que turismo, ferias, convenciones y congresos tienen para el sector, que es relevante si hemos de juzgarlo por e! hecho de que el Área de Circulación y Transportes ha organizado cursos para taxistas en colaboración con el Patronato Municipal de Turismo.
Cultura y diversión
Uno de los grandes atractivos de Madrid es, sin duda, su imponente patrimonio cultural, especialmente el Museo del Prado, Museo Nacional Reina Sofía, Colección Thyssen, Museo Arqueológico Nacional, Museo Sorolla, entre muchos otros, que exhiben auténticas joyas: desde el simbólico Guernica hasta las piezas más representativas de Goya, Velazquez, Rubens, Tiziano, Murillo o Zurbaran.
Pero si la vida cultural de la ciudad es intensa y genera actividad en el sector del taxi, como lo prueban las paradas ante los principales museos, no lo es menos la del alma popular de la ciudad y que mueve importantes desplazamientos humanos: desde el fútbol hasta las tradicionales corridas de toros de la plaza de las Ventas. Muchos taxistas frecuentan las peñas taurinas que se extienden por la calle de la Victoria, cerca de la Puerta del Sol. Y no hablemos de las fiestas populares, desde los Carnavales hasta aquellas que ayudan a reencontrar la necesaria identidad: San Isidro, La Almudena, San Antonio de la Florida, las verbenas...
Los taxistas que prestan servido nocturno, entre 4 y 5.000, suelen trabajar aceptablemente, porque Madrid es una dudad con una larga tradición noctámbula. A los madrileños siempre les ha gustado la noche y la calle, gozar de las terrazas, de una copa, de un espectáculo o simplemente de la charla con los amigos. Puede que ya no se beba la característica agua de cebada, pero perdura un cierto espíritu de vecindad. Abundan, está claro, los bares de copas, de tapas, los tablaos y locales típicos, al lado de todas las sofisticadas diversiones propias de una gran ciudad y que resultan bien animadas hasta altas horas. "A los forasteros les gusta mucho el Madrid castizo, el Madrid de los Austrias, la Plaza Mayor, La Latina… A mí también me gusta mucho, pero me parece que lo estamos estropeando entre todos", afirma un dependiente de taxi que vive en Coslada.
Todo ello quiere decir más gente en la calle dispuesta a gastarse un duro en una tapa, una copa o una caña y a volver a casa o a! trabajo en taxi si es necesario.